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USCCB Noticias Noticias de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos

  • El Arzobispo Coakley convoca a una Hora Santa como momento de renovación para nuestros corazones y nuestra nación
    by PUBLIC AFFAIRS OFFICE on January 28, 2026 at 9:30 am

    WASHINGTON – “Su fe importa. Sus oraciones importan. Sus actos de amor y obras de justicia importan”, dijo el Arzobispo Paul S. Coakley, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. “El clima actual de miedo y polarización, que se intensifica cuando se ignora la dignidad humana, no cumple con el estándar establecido por Cristo en el Evangelio”, continuó, y como un paso hacia la sanación, invitó a los obispos y sacerdotes de los Estados Unidos a ofrecer una Hora Santa por la Paz.A continuación, se presenta la reflexión completa y la invitación del Arzobispo Coakley:Muchas personas hoy se sienten impotentes ante la violencia, la injusticia y los disturbios sociales. A quienes se sienten así, deseo decirles claramente: su fidelidad importa. Sus oraciones importan. Sus actos de amor y obras de justicia importan.Estoy profundamente agradecido por las innumerables maneras en que los católicos y todas las personas de buena voluntad continúan sirviendo a los demás y trabajando por la paz y la justicia. Ya sea alimentando a los hambrientos, acogiendo al forastero, cuidando a los enfermos, acompañando a los que experimentan la soledad, visitando a los encarcelados o esforzándose a diario por amar a sus prójimos, ninguna obra de misericordia ni acto de justicia es en vano ante  los ojos de Dios. Si bien las leyes deben ser respetadas, las obras de misericordia, la asamblea pacífica y el cuidado de las personas en nuestra comunidad son signos de esperanza y construyen la paz con mayor certeza que la ira o la desesperación. Cristo nos recuerda que incluso «un vaso de agua fría» dado en su nombre no quedará sin recompensa (cf. Mt 10:42).El reciente asesinato de dos personas por agentes de inmigración en Minneapolis y el de un hombre detenido en Texas son solo algunos de los trágicos ejemplos de la violencia que representa el fracaso de nuestra sociedad en respetar la dignidad de toda vida humana. Experimentamos duelo ante esta pérdida de vidas y deploramos la indiferencia y la injusticia que representa. El clima actual de miedo y polarización, que se alimenta del desprecio por la dignidad humana, no cumple con el estándar establecido por Cristo en el Evangelio.Como un paso hacia la sanación, invito a mis hermanos obispos y sacerdotes de todo Estados Unidos a ofrecer una Hora Santa por la Paz en los próximos días. Oremos por la reconciliación donde hay división, por la justicia donde se violan los derechos fundamentales y por el consuelo para todos aquellos que se sienten abrumados por el miedo o el dolor. Animo a los católicos de todas partes a participar, ya sea en parroquias, capillas o en la intimidad de sus corazones, ante la presencia del Señor, pidiendo la sanación de nuestra nación y nuestras comunidades.Que esta Hora Santa sea un momento de renovación para nuestros corazones y para nuestra nación. Confiando nuestros miedos y esperanzas al Sagrado Corazón de Jesús, pidamos al Señor que nos convierta en instrumentos de su paz y testigos de la dignidad inherente de cada persona.Oremos juntos, con la certeza de que Dios escucha el clamor de su pueblo y permanece cerca de todos los que lo buscan.### 

  • Obispos de EE. UU. emiten un «mensaje especial» sobre inmigración durante su asamblea plenaria en Baltimore
    by PUBLIC AFFAIRS OFFICE on November 12, 2025 at 9:30 am

    BALTIMORE –  Al reunirse la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) durante su Asamblea Plenaria de Otoño en Baltimore, los obispos emitieron un mensaje especial en el que expresaron su preocupación por la situación cambiante que afecta a los inmigrantes en los Estados Unidos.  Fue la primera vez en doce años que la USCCB recurrió a esta forma particularmente urgente de expresarse como cuerpo episcopal. La última vez que lo hizo fue en 2013, en respuesta al mandato federal sobre anticonceptivos.De conformidad con las normas relativas a las declaraciones y publicaciones de la Conferencia, solo se pueden emitir «mensajes especiales» en las asambleas plenarias y se trata de declaraciones que el presidente de la Conferencia, el Comité Administrativo o el conjunto de los miembros considera apropiadas en vista de las circunstancias del momento. Para demostrar el consenso del organismo, un «mensaje especial» debe recibir dos tercios de los votos de los miembros de la Conferencia presentes y votantes en la sesión plenaria para ser aprobado. Con 216 votos a favor, 5 en contra y 3 abstenciones, los obispos aprobaron por abrumadora mayoría el mensaje especial, lo que fue seguido de un prolongado aplauso del organismo tras la votación.El texto completo del mensaje especial de los obispos a continuación:Como pastores, los obispos de los Estados Unidos, estamos unidos a nuestro pueblo en nuestro Señor Jesucristo, por lazos de comunión y compasión. Nos inquieta ver en nuestras comunidades un clima de temor y ansiedad ante las prácticas de perfilamiento y la aplicación de las leyes migratorias. Nos entristece profundamente el tono que ha adoptado el debate contemporáneo y la creciente denigración de los inmigrantes. Nos preocupan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a una atención pastoral adecuada. Lamentamos que algunos inmigrantes que viven en los Estados Unidos han perdido su estatus migratorio de manera arbitraria. Nos preocupan las amenazas contra la santidad de los lugares de culto, y el carácter especial de los hospitales y las escuelas. Nos entristece profundamente cuando nos encontramos con padres que temen ser detenidos al llevar a sus hijos a la escuela o cuando intentamos consolar a familiares que ya han sido separados de sus seres queridos. A pesar de los obstáculos y prejuicios, por generaciones, los inmigrantes han contribuido inmensamente al bienestar de nuestra nación. Como obispos católicos, profesamos nuestro amor por nuestro país y oramos por su paz y prosperidad.  Por este preciso motivo nos sentimos obligados en este entorno a elevar nuestras voces en defensa de la dignidad humana otorgada por Dios. La enseñanza católica exhorta a las naciones a reconocer la dignidad fundamental de todas las personas, incluidos los inmigrantes.  Como obispos, abogamos por una reforma significativa de las leyes y los procedimientos migratorios de nuestra nación. La dignidad humana y la seguridad nacional no son valores en conflicto. Ambas pueden alcanzarse con buena voluntad y uniendo esfuerzos. Reconocemos que las naciones tienen la responsabilidad de controlar sus fronteras y establecer un sistema de inmigración justo y ordenado por el bien común. Sin dichos procedimientos, los inmigrantes corren el riesgo de caer en la trata de personas y en otras formas de explotación. Las vías legales y seguras sirven como antídoto frente a esos riesgos.La enseñanza de la Iglesia se basa en la preocupación fundamental por la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios. (Génesis 1:27). Como pastores, recurrimos a las Sagradas Escrituras y al ejemplo de Dios mismo, donde encontramos la sabiduría de la compasión de Dios. La prioridad del Señor, como nos recuerdan los profetas, es para los más vulnerables: las viudas, los huérfanos, los pobres y los migrantes (Zacarías 7:10). En el Señor Jesús, vemos a Aquel que se hizo pobre por nosotros (2 Corintios 8:9), vemos al buen samaritano que nos levanta del polvo (Lucas 10:30-37) y vemos a Aquel que se encuentra en los más pequeños (Mateo 25). La preocupación de la Iglesia por el prójimo y nuestra preocupación aquí por los inmigrantes son una respuesta al mandato del Señor de amar como Él nos ha amado (Juan 13:34).A nuestros hermanos y hermanas inmigrantes, estamos con ustedes en su sufrimiento, pues si un miembro sufre, todos sufren (1 Corintios 12:26). ¡No están solos!Observamos con gratitud que tantos de nuestros sacerdotes, religiosos consagrados, y fieles laicos ya están acompañando y asistiendo a inmigrantes en sus necesidades humanas básicas. Exhortamos a todas las personas de buena voluntad a continuar y ampliar esos esfuerzos. Nos oponemos a las deportaciones masivas e indiscriminadas. Oramos por el fin de la retórica inhumana y de la violencia, ya sea dirigida contra inmigrantes o contra los organismos de seguridad. Oramos para que el Señor guíe a los líderes de nuestra nación y estamos agradecidos por las oportunidades pasadas y presentes de dialogar con funcionarios públicos y electos. En este diálogo, continuaremos abogando por una reforma migratoria significativa.Como discípulos del Señor, seguimos siendo hombres y mujeres de esperanza, ¡y la esperanza no defrauda! (Romanos 5,5).Que el manto de Nuestra Señora de Guadalupe nos envuelva a todos en su maternal y amoroso cuidado y nos acerque cada vez más al corazón de Cristo.### 

  • La colecta del Fondo para la Jubilación de Religiosos apoya a las religiosas y los religiosos
    by PUBLIC AFFAIRS OFFICE on November 3, 2025 at 9:30 am

    WASHINGTON - El fin de semana del 13 al 14 de diciembre, los fieles tendrán la oportunidad de apoyar a más de 21,000 hermanas, hermanos y sacerdotes de órdenes religiosas ancianos. Coordinada por la National Religious Retirement Office (NRRO), la colecta anual realizada por las (arqui)diócesis participantes ayuda a brindar asistencia financiera indispensable a los institutos religiosos elegibles que cuidan a sus miembros jubilados.Durante décadas, las religiosas y los religiosos han dedicado su vida al servicio en los innumerables ministerios de la Iglesia, a menudo por poco o ningún pago. Hoy, sus comunidades enfrentan una grave brecha entre el aumento del costo de la atención y los recursos limitados disponibles. En 2024, los religiosos mayores de 70 años superaron en número a los religiosos más jóvenes en casi tres a uno, y solo el 4% de las comunidades que informò a la NRRO dijo que estaba adecuadamente financiada para la jubilación.Desde 1988, el Fondo para la Jubilación de Religiosos ha sido un salvavidas para nuestros religiosos mayores, pero la necesidad sigue siendo urgente. En 2024, la colecta recaudó $28.1 millones, mientras que los costos anuales de atención para religiosos mayores superaron los $1,000 millones. El costo anual promedio para cuidar a los religiosos mayores, según lo informado por la NRRO, es de $56,600 por persona, con un promedio de enfermería especializada de $96,000. El beneficio típico del Seguro Social para un religioso es de solo $9,090, menos de la mitad que recibe el beneficiario laico promedio. Esta brecha subraya la importancia crítica del llamado nacional.“Durante décadas, el fiel servicio de estos religiosos ha tocado innumerables vidas, incluida la mía”, dijo el director de la NRRO, John Knutsen. “Por su generosidad, podemos ayudar a garantizar que sean atendidos con la dignidad que tanto merecen, al mismo tiempo que vivimos los valores de compasión y solidaridad que nos unen como discípulos de Jesús”. “Apoyar a nuestros religiosos mayores es una gran oportunidad para mostrar gratitud por su vida de servicio; y escuchamos durante todo el año lo profundamente agradecidos que están por ese apoyo”, continúa. Desde su inicio, la colecta ha distribuido más de $1,000 millones a institutos religiosos en EE. UU., apoyando el cuidado diario y ayudando a las comunidades religiosas a aumentar los fondos para su jubilación. También financia programas educativos para el cuidado de ancianos y la planificación de la jubilación a largo plazo. Cada donativo mejora la situación, brindando a los religiosos jubilados el cuidado y la dignidad que merecen.Para obtener más información, visite retiredreligious.org.###

  • “Cuenten con el compromiso de todos nosotros de acompañarlos en estos momentos difíciles”, aseguró el arzobispo Broglio.
    by PUBLIC AFFAIRS OFFICE on June 16, 2025 at 8:30 am

    WASHINGTON – “Como pastores suyos, sus temores hacen eco en nuestro corazón y sentimos su dolor como nuestro. Cuenten con el compromiso de todos nosotros de acompañarlos en estos momentos difíciles”, aseguró el arzobispo Timothy P. Broglio, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por su sigla en inglés), al tratar sobre el incremento de las acciones para el control de la inmigración. El arzobispo ofreció una reflexión a nombre de los obispos de los Estados Unidos, reconociendo que, aunque las acciones para el control de la inmigración para preservar el orden y afirmar la seguridad de la comunidad es algo necesario para el bien común, nosotros no podemos hacer oídos sordos a la ansiedad y temor en las comunidades. A continuación, la reflexión del arzobispo Broglio:Justo antes del inicio de la asamblea especial de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, es apropiado darle voz a una intensa preocupación que sienten en su corazón los Pastores de la Iglesia en nuestro país. Cuando conversamos con los jóvenes en Chicago el pasado fin de semana, el Papa León XIV nos recordó que en el corazón de la fe cristiana hay una invitación a compartir en la comunión de vida y amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, la primera comunidad, basada completamente en el amor. El Santo Padre también nos desafió a ser un signo de esperanza haciendo del mundo un lugar mejor. Tomando en consideración el mensaje del Papa León, nadie puede hacer oídos sordos a los evidentes clamores de ansiedad y de temor en comunidades de todo el país a consecuencia del incremento de las acciones para el control de la inmigración.Las acciones para la aplicación de la ley dirigidas a preservar el orden y garantizar la seguridad, son necesarias para el bien común. Sin embargo, los esfuerzos actuales van mucho más allá de individuos con antecedentes criminales. En el contexto de un sistema migratorio seriamente deficiente, el arresto masivo y la remoción de nuestros vecinos, amigos y familiares basados solamente en su estado migratorio, especialmente en forma arbitraria o sin el debido proceso, representa una profunda crisis social ante la cual ninguna persona de buena voluntad puede permanecer en silencio. La situación está lejos de la comunión de vida y amor a la cual esta nación de inmigrantes debería aspirar. Las múltiples acciones de protestas en todo el país reflejan los sentimientos morales de muchos estadounidenses de que la aplicación de la ley por sí sola no puede ser la solución para abordar los desafíos de la inmigración en nuestro país. Si bien las protestas y el disentimiento pueden ser expresiones legitimas de la participación democrática, la violencia nunca es aceptable. Al mismo tiempo, es bueno recordar la exhortación del Papa Francisco que “sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión” (Evangelii gaudium, 59).La continua falta de oportunidades para conseguir un estado legal para nuestras hermanas y hermanos inmigrantes, junto con la creciente negación de un debido proceso para ellos, lesionan la dignidad humana y es un factor importante en el deterioro del estado de derecho. Del mismo modo, las acusaciones infundadas contra los proveedores de servicios católicos, los que día a día se esfuerzan por brindar ayuda y cuidados vitales a los más vulnerables, contribuyen a las tensiones sociales y a un creciente clima de temor.A nombre de mis hermanos obispos quiero asegurarles, a todos los afectados por acciones que desgarran el tejido de nuestras comunidades, la solidaridad de sus pastores. Como pastores suyos, sus temores hacen eco en nuestro corazón y sentimos su dolor como nuestro. Cuenten con el compromiso de todos nosotros de acompañarlos en estos momentos difíciles. Quiero agradecer a aquellos en nuestros servicios católicos y organizaciones comunitarias que trabajan por el bien común sanando  las heridas de los afligidos. Que quienes ante la urgencia de estos momentos se sientan motivados a trabajar por soluciones justas y humanas para estos desafíos migratorios, sepan de la cooperación y de la buena voluntad de los obispos católicos de nuestro país.### 

  • Obispos de Estados Unidos dan la bienvenida al Papa León XIV
    by PUBLIC AFFAIRS OFFICE on May 8, 2025 at 8:30 am

    WASHINGTON - Ante la noticia de que el cardenal Robert Francis Prevost, ahora Papa León XIV, ha sido elegido el 267º Papa, el arzobispo Mons. Timothy P. Broglio, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los EE. UU., ofreció la siguiente declaración.“En comunión con los católicos de todo el mundo, los obispos de Estados Unidos ofrecen oraciones de acción de gracias por la elección de Su Santidad el Papa León XIV. A lo largo de mi vida, la Iglesia ha sido bendecida con una serie de Papas, cada uno preparado de forma única para su momento particular de la historia, pero que comparten la misión común de proclamar la verdad eterna del Evangelio. Celebro la experiencia internacional del nuevo Obispo de Roma, que ha sido estudiante y superior en Roma, obispo en Perú, y encargado del Dicasterio para los Obispos. Ciertamente, nos alegramos de que un hijo de esta nación haya sido elegido por los cardenales, mas reconocemos que ahora pertenece a todos los católicos y a todas las personas de buena voluntad. Sus palabras en favor de la paz, la unidad y la actividad misionera indican ya un camino a emprender. Confiando en el Espíritu Santo, rezamos también para que el Santo Padre, como sucesor de San Pedro, goce de serenidad en su ministerio y sea un pastor vigilante y sabio que nos confirme en nuestra fe y llene al mundo de la esperanza inspirada por el Evangelio de Jesucristo".###